qi gon beguesEste es uno de los principios fundamentales de la medicina tradicional china y también del qi gong.

La mente inconsciente incorpora mecanismos de respuesta automática ante las situaciones de la vida. 

Estas respuestas, sean traumáticas o no, se generan a partir de nuestras primeras experiencias y del aprendizaje de las respuestas que nuestros padres tienen incorporadas ante determinadas situaciones estamos “programados” o “condicionados”.

Esta respuesta automática, marca durante el resto de nuestra vida la forma que responderemos a cada tipo de situaciones que nos deparará la vida.

Si la respuesta es equilibrada y fluida no representará para nosotros un problema. Por el contrario si la respuesta es una respuesta de control o resistencia, es decir, nos aguantamos la expresión de la emoción, se irá instalando en ese ámbito de nuestra experiencia un bloqueo energético.

Se manifestará en forma de estancamiento o tensión, de emoción o finalmente cuando la emoción está muy condensada en forma de dolor y del dolor a la enfermedad.

La emoción, es pues una energía densa que fluye en exceso. La expresión en exceso de una emoción, pena, rabia, miedo… está, inhibida en la mayoría de las culturas, lo que nos lleva al control de la expresión, control es siempre parálisis, parálisis es estancamiento, estancamiento es congelación, congelación es quedarse sin; sin sensación, sin sentimiento, sin sentido, sin expresión, sin nada……

Sanar es volver, volver a uno mismo, al dolor, a la pura y simple sensación de dolor, no al ¿por qué? que sólo nos lleva al mental de nuevo, sino allí, sin paliativos, con lo que hay. A cada uno, lo suyo.

Y de pronto………..zasssss.

Se abre paso la comprensión; Imágenes, recuerdos, sensaciones regresan al presente, lo único importante es “aceptar lo que hay” y “dejar pasar”,soltar, relajar todas y cada una de las tensiones del cuerpo y del alma, ver, sentir, oler, respirar;  vivir con toda su plenitud y cuando se ha terminado la experiencia…….olvidar, dejar pasar el pasado para vivir el ahora. Para no seguir viviendo en el pensamiento si no en la maravillosa vida que tengo a mi alrededor cada día.  

Podemos abordar la recuperación, desde cualquiera de estos niveles, pero inevitablemente el uno nos llevará al otro, por el simple hecho de que son manifestaciones de una misma realidad. Del problema conceptual o mental iremos a la emoción y de ella al dolor físico y bailaremos en estos tres planos.

Cualquier planteamiento de sanación debe abordar  no solo estos tres planos sino también un cuarto plano; el  plano espiritual.

Las manifestaciones del espíritu  florecen cuando nuestra energía fluye en libertad a todos los niveles. Cuando fluimos compartimos con los demás seres vivos y con el universo y ese compartir nos nutre. Nos nutrimos de olores, sabores, colores, sentimientos y pensamientos.